19/3/12

Curiosidades del lenguaje

Louis Braille (1809-1852), el hombre
que construyó un alfabeto de letras
realzadas para el uso de los ciegos,
era ciego desde los tres años. El
sistema Braille, que es una evolución
del sistema de Charles Barbier para
escribir con puntos, tiene sesenta y
tres combinaciones de seis puntos en
relieve.
Uno de los más grandes oradores de
todos los tiempos, Demóstenes
(384-322 a. de C.), era un tartamudo
que luchó tenazmente para vencer
ese defecto, inclusive poniéndose a
veces piedras pequeñas en la boca y
practicando sus discursos en voz alta.
La actriz polaca Helena Modjeska
(1844-1909) era popular entre sus
seguidores por su estilo realista y
emotivo al actuar. Una vez dio una
conferencia en su lengua nativa, en
una comida entre gente que no sabia
nada de polaco, y sus oyentes
lloraban cuando terminó. Resultó que
la actriz sólo había recitado el alfabeto
polaco.
Casi nadie habla ruso en la provincia
de Georgia, donde nació José Stalin.
Los rusos de todas partes se
encuentran con que tienen que
aprender georgiano a fin de poder
comunicarse allí. Cuando el gobierno
de Moscú trató de hacer obligatorio el
ruso en 1977, hubo tumultos en las
calles, y los soviéticos se echaron
atrás.
La palabra millón no existió sino hasta
el año 1300. Hasta entonces, la
palabra para expresar el mayor
número conocido era miríada, la
palabra griega para indicar 10,000.
Arquímedes, al calcular el número de
semillas de amapola en todo el
universo que él conocía, usó la
expresiones que significaban
“miríadas de miríadas de miríadas…”
El filósofo francés Descartes sugería
que los simios y los monos tienen la
habilidad de hablar, pero que no lo
hacen para evitar que los pongan a
trabajar.
La prodigiosa memoria de Winston
Churchill le hacía posible repetir
palabra por palabra una conferencia
o toda una obra de Shakespeare.
En la Unión Soviética existen más de
170 nacionalidades diferentes y más
de 200 lenguas y dialectos.
La práctica de unir los caracteres del
alfabeto para producir las pequeñas
letras que se usan hoy en la escritura
manuscrita, tuvo su origen en los
monasterios de la Edad Media. Los
amanuenses encontraron que era
más fácil escribir palabras completas
sin levantar la pluma del papel.
Conectaron entre sí los caracteres
individuales, en vez de escribir un
signo, levantar la pluma y escribir otra
letra, y así sucesivamente.
Se podría decir que el ameslan es la
cuarta lengua más utilizada en los
Estados Unidos. Ameslan son las
siglas para indicar el lenguaje
americano de signos usados por los
mudos (American Sign Language). Los
tres idiomas más hablados en los
Estados Unidos son el inglés, el
español y el italiano.
La mayor parte de los indios del
Caribe que habitaron alguna vez las
Antillas Menores (Indias
Occidentales), tienen tres lenguas
diferentes. Una la usan los hombres,
pero las mujeres pueden usarla al
hablar con un hombre. La segunda es
la de las mujeres; los hombres sólo la
usan cuando se burlan de las mujeres
o las citan. La tercera, nunca
aprendida por las mujeres, es la que
usan los hombres en consejo de
guerra.
El Londres del siglo XVII pasó por una
época de imitación de la arquitectura
griega. Las crecientes y prósperas
clases medias edificaron en la ciudad
casas con elementos de templos
griegos, de arquitectura clásica.
Techos en pico se colocaron sobre las
estructuras principales (como en los
templos griegos) y fueron sostenidos
con pilares en el frente. Esa era la
parte particularmente ática de la casa
y, como consecuencia, un cuarto
situado inmediatamente bajo el techo
terminado en pico se convirtió en un
ático .
Todos los alfabetos principales del
mundo han tenido su origen en un
alfabeto inventado hace 3,600 años
en el Oriente Medio y que se conoce
como el Alfabeto Semítico
Septentrional.
Tras un esfuerzo enorme de doce
años, en una hazaña singular de
erudición, el orfebre cherokee
Sequoyah (1770-1843) creó un
alfabeto (un silabario de ochenta y
seis caracteres) para el lenguaje
cherokee. Su nación lo adoptó, y en
sólo siete años se transformó en una
sociedad literaria con un periódico
semanal. El árbol sequoia es su
monumento viviente.
Un maestro londinense propuso que
en las aulas de la Inglaterra
renacentista, además del latín, se
enseñara el inglés. Nadie hizo mucho
caso de la propuesta. Se pensaba que
el inglés era como un dialecto que
todos conocían y no se usaba en
libros escolares.
George Schmidt, del servicio de
traducción de las Naciones Unidas,
puede traducir 66 idiomas y hablar
133 con fluidez.
Hoy, los hospitales son lugares en los
que dan cuidados médicos y
quirúrgicos y se cura la gente. En la
Edad Media, hospital quería decir
lugar de refugio y descanso para los
huérfanos, ancianos y enfermos: un
lugar hospitalario . Este significado
sobrevive en nuestras palabras hostal
y hotel .
Existía una mayor diversidad de
idiomas en América del Norte, cuando
llegaron los españoles, que en todas
las naciones del Viejo Mundo. Había
aún una mayor variedad en
Sudamérica que en Norteamérica. Los
cálculos más conservadores estiman
que el número de lenguas,
mutuamente no inteligibles, en
América del Norte fluctuaba entre
quinientas y mil, y en América del Sur,
por lo menos el doble.
Sólo porque una palabra sea hoy de
uso común, no significa que se haya
usado durante mucho tiempo. La
palabra scientis (científico) no existía
hasta que la acuño el erudito inglés
William Whewell, en 1840. A veces es
el significado lo que es nuevo. La
palabra energía, por ejemplo, se
usaba hace mucho tiempo, pero no
se empleó en el sentido moderno –
como un término de física- hasta
1807.
La frase de Winston Churchill “Sangre,
sudor y lágrimas”, de la Segunda
Guerra Mundial, tenía una larga
tradición. John Donne, en 1611,
escribió: “Apacígualo con tus lágrimas,
o tu sudor, o tu sangre”. Lord Byron,
en 1823: “Sangre, sudor y millones
retorcidos por las lágrimas ¿por qué?
¡Por renta!” Lord Alfred Douglas, en
1919: “La poesía se forja lenta y
pacientemente, eslabón por eslabón,
con sudor y sangre y lágrimas.” El
mismo Churchill empleó la frase en
1931 escribiendo sobre los ejércitos
del zar antes de la Revolución Rusa:
“Su sudor, sus lágrimas, su sangre
empaparon la planicie sin fin.”
Cristal procede de una palabra griega
que significa hielo . Cuando se
encontraron los primeros cristales de
cuarzo, tan asombrosa era su
cualidad de transparencia, que se
pensó que eran hielos que por alguna
razón no se fundían. La palabra cristal
se usó como sinónimo de
transparencia. Por eso hablamos de la
bola de cristal de una adivina, aunque
sólo sea una esfera de vidrio.


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