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LA BIOGRAFIA de la BICICLETA

En 1966, unos monjes italianos que
restauraban manuscritos de Leonardo
da Vinci, descubrieron un boceto de
hacia 1490 donde se representaba una
máquina notablemente similar a la
moderna bicicleta, equipada incluso
con pedales y transmisión por cadena.
Sin embargo, como sucediera con el
aparato volador y otros aparatos
visionarios de da Vinci nunca llegó a
salir del tablero del dibujo.
Leonardo es una caja de sorpresas.
La bicicleta, como la conocemos hoy en
día ha sufrido muchas
transformaciones a lo largo de los
años de su existencia. Por encontrar
un punto de partida es obligatorio citar
al francés Sivrac, cuando en 1790
inventó el "celerífero": una máquina
para correr consistente en dos ruedas
alineadas, conectadas por una barra
sobre la cual se montaba el deportista
a horcajadas, impulsándose con los
pies. Hasta entonces los distintos
artilugios que se habían ideado tenían
cuatro ruedas. En 1817, el barón
alemán Karl von Drais añadió una
dirección a la rueda delantera, lo cual
permitía mantener el equilibrio sobre
esta máquina. El uso de este "caballito
de madera" (hobby- horse) se convirtió
en una fiebre entre las clases altas de
Francia, Alemania, Inglaterra y América.
Siguieron las innovaciones, un herrero
escocés, en 1839, Kirkpatrick Macmillan,
construyó la primera bicicleta a
pedales. La usó para realizar un viaje
de ida y vuelta hasta Glasgow de 226
km, cubriendo un tramo de 65 km a
una velocidad media de 13 km/h.
Pero fue Francia quien mas impulsó la
fabricación de bicicletas. Un
constructor de carrozas, Pierre
Michaux, acopló bielas y pedales a la
rueda delantera de un “hobby-horse” y
llamó a su máquina, velocípedo. En
1866-67 presentó un modelo con una
rueda delantera de mayor diámetro
que la trasera, entre otras
innovaciones. En 1869 se produjeron
varios inventos cruciales, como el buje
de rodamientos, las ruedas con radios
metálicos, los neumáticos de goma
sólidos, la rueda libre, el guardabarros
y un cambio de cuatro marchas.
Dado que los pedales y las bielas del
velocípedo estaban acopladas a la
rueda delantera, cuanto mas grande
fuera ésta, mas rápido podía ir. A
principios de los años 70 del pasado
siglo, el velocípedo se había convertido
en un alto biciclo, con una rueda
delantera casi tan alta como un
hombre, el mayor inconveniente
estaba en la falta de estabilidad
cuando la rueda tropezaba con un
pequeño obstáculo.
En 1885, John Kemp Starley crea “la
bicicleta de seguridad”, donde la rueda
delantera es más pequeña y gracias al
uso de los rodamientos, es propulsada
por una cadena, se le acopló frenos,
para una mayor seguridad.
Añadiéndose poco después, 1888, los
neumáticos desarrollados por John
Boyd Dunlop, donde en su tubo
interior se rellenan de aire,
amortiguando parte del golpeteo
contra los caminos.
La bicicleta de seguridad se extendió
rápidamente por todo el mundo
industrializado. En 1896, una bicicleta
podía costar el salario de 3 meses de
un trabajador medio, pero ya en 1909
se había reducido a menos de un mes
de trabajo. Esta bicicleta tiene una gran
semejanza con la bicicleta que todos
conocemos hoy en día.
Los avances en la tecnología de los
tubos, el desarrollo de las piezas de
aleación y el uso de cambio de
marchas a base de desviadores
(patentadas en 1895) dieron lugar a
bicicletas ligeras y de alta calidad.
La evolución de la bicicleta sigue
latente hoy en día, siempre
encaminada a aligerar su peso, lograr
frenos mas eficaces, mayor número de
marchas y más fáciles de accionar, así
como nuevos dispositivos de
suspensión para hacer una conducción
más confortable al ciclista…y el ciclismo
es un deporte muy saludable.