13/10/13

LAS PROPOSICIONES FALSAS

Se cuenta sobre Bertrand Russell
que, mientras explicaba en clase que
«de una proposición falsa podía
extraerse cualquier consecuencia», un
alumno le interrumpió diciéndole:
“¿Quiere usted decir que si
aceptamos que 2+2=5, entonces
podemos concluir que usted es el
Papa de Roma?”. Russell contestó
inmediatamente:
Mire, si 2+2=5, reste usted 2 y
obtendrá que 2=3, o sea, que 3=2; y
si ahora resta usted 1 a ambos
miembros, obtendrá que 2=1. Puesto
que el Papa y yo somos dos, y puesto
que 2=1, estará usted de acuerdo
conmigo en que el Papa y yo somos
uno, luego yo soy, en efecto, el Papa
de Roma